Desde que el lunes operaran a mi señora madre ya hemos vuelto al hospital dos... o quizás tres veces: ni lo recuerdo. Y cada vez que vas, estás la mañana completa. Hay incluso un decir popular que reza que "A La Paz sabes cuándo entras, pero, no cuándo sales". Y parece ser que, hasta cierto punto, así es la verdad. Esto tampoco sería nada objetable, puesto que lo que uno quiere es que "la cosa" vaya bien, y así está dispuesto a aguantar el tiempo que haga falta, como no puede ser de otro modo.
Sin embargo, esta mañana, me ha llamado la atención algo que, en mi opinión, se le ha escapado al médico, un chico muy joven, por cierto, y es que, parece ser, "aquí en La Paz, no hay suficientes médicos oftalmólogos para la cantidad de pacientes que los necesitan". Yo me he quedado un poco en blanco, aunque todavía he podido notar que el médico, acto seguido, poco más o menos que ha debido pensar, "no he debido decir lo que he dicho". Y hasta cierto punto así es, pero lo cierto es lo cierto: debe ser que él tampoco pueda evitar la verdad.
Una pena. Por otro lado, uno lo piensa y no sabe cómo funciona un hospital, si es que tampoco sería lo suyo poner un número de médicos que sobrepasase el necesario, en un momento dado, esto es, que acaso de lo que se trata es de llegar a un ten con ten, y, que, esto implica, me parece, que más bien haya menos que más, que falten y no sobren, puesto que lo primero tiene un coste claramente inferior que lo segundo, si no me equivoco. Sin embargo, el que la operación de cataratas de mi señora madre no fuera del todo bien, no lo quiero achacar a esta problemática.
Quiero pensar que las cosas son así, que, efectivamente, lo que pasó con mi madre puede pasar, entra dentro de las posibilidades existentes, es, hasta cierto punto, más o menos normal. El caso es que la semana que viene comenzaremos de nuevo: de momento el martes hay que ir otra vez para una nueva revisión. La siguiente operación será, como poco, dentro de un mes o dos, es posible que hasta tres, total, lo que nos digan, porque, uno no es nadie para poner fechas, dar instrucciones ni nada por el estilo: te pones en las manos de quien sabe, en este caso, y poco más puedes hacer que lo que te digan.
En fin. Que por eso no estoy tan "activo" como venía estando en esta bitácora, porque, desde el lunes hasta hoy he estado liado con todo este asunto, como no podía ser de otro modo, y además encantado, puesto que tengo ciertas esperanzas de que al final todo vaya más o menos bien. Eso espero y a eso me atengo, en parte porque los médicos me ofrecen confianza, y tal vez también en parte porque pensar en otra cosa... no quiero. No sé para qué estoy contando todo esto, porque, me imagino que no interesa a nadie: podría contar que acabo de probar Opera 9.5, como otras veces... pero no me apetece nada esto, la verdad.
Eso sí igualmente espero que quien se pase por aquí esté bien, y sepa que por aquí también estamos bien, vamos tirando, como suele decirse.
Hola David.
Me alegra ver que tu ánimo es otro. Realistas hay que serlos, pero no hay que perder el buen espíritu y el optimismo. Por lo demás; paciencia, mucha paciencia.
Saludos
Gracias Román.
Igual, me alegra tu cambio actitud.
Gracias Jhonny.